EL PERDON EN EL JUBILEO DE LA MISERICORDIA
Una noticia que ha remecido las estructuras del dogmatismo de la Iglesia católica ha sido la reciente declaración del Papa, acerca que las mujeres que han “sufrido” un aborto puedan ser perdonadas, si realmente están arrepentidas de ello, y utilizamos la vocablo “sufrido”, ya que estamos seguros que las mujeres que se han sometido a una experiencia tan traumática, deben sentir una culpabilidad tan grande que será una pesada mochila que cargarán toda su vida, si es que no logran superar esa decisión que por razones que sólo ella sabe, tuvo que aceptar cometer ese crimen…
Las mujeres nacieron para ser madres, su estructura corporal como espiritual está preparada para eso, no importa lo que digan las llamadas mujeres del siglo XXI… El ser madre no impide realizarse como profesional a ninguna mujer si sabe manejar sus tiempos, lo demás es una excusa…
Admiramos al Papa Francisco, por esa clarividencia que trasciende su humanidad y hace que la Iglesia católica esté más cerca de sus fieles, la Iglesia está cambiando y lo notamos en nuestra práctica religiosa.
El Papa agrega “Uno de los grandes problemas de nuestro tiempo es el cambio de cómo nos relacionamos con la vida. Una mentalidad muy difusa ha hecho perder la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida», “es una dolorosa cicatriz en el alma de estas mujeres, que merecen el perdón de Dios si están arrepentidas de corazón”… Santa palabra…
Desearíamos extendernos en un análisis de esta controvertida decisión, no obstante en nuestra búsqueda de material para ello, encontramos esta experiencia desgarradora de una mujer que pasó por esta dolorosa situación, que nos ilustra acerca de lo que siente una mujer que “sufre” un aborto.
Loraine Alison comparte su sentir tratando de contribuir a la sanación de muchísimas mujeres que se ven obligadas a “sufrir” un aborto… Insertaremos unos párrafos, pero vale la pena leer el artículo completo, click al link al final de este comentario…
«¿Puede una mujer experimentar el perdón y la sanación después de un aborto? Por mi propia experiencia yo sé que esto es posible si hay un deseo sincero de ser perdonada y sanada emocionalmente. No se trata de un procedimiento fácil o instantáneo, pero lo puede lograr quienquiera que busque verdaderamente la misericordia de Dios. El mismo procedimiento puede aplicarse a todos aquellos que estuvieron implicados indirectamente en el hecho del aborto: esposo, novio, padres, profesionales, médicos y psicólogos, a todos los que se hallan afligidos y sufren las heridas consecuentes de un aborto provocado. Aquí resumo brevemente los pasos que fueron necesarios para mí y para otras mujeres que fueron víctimas de esta tragedia»
“Deseo de perdonarse uno a sí mismo. El perdón de sí mismo es quizá la fase más difícil de todo este recorrido. Uno ha reducido a añicos su propia imagen, creyendo haber cometido el más detestable de los pecados. Muchas de nosotras sentimos la necesidad de castigarnos a nosotras mismas a consecuencia del aborto cometido. Con frecuencia muchas lo hacemos inconscientemente; porque no podemos perdonarnos, sentimos que se ahonda en nosotras la necesidad de autodestruirnos. Al experimentar personalmente el amor de Dios y su perdón, he descubierto que Dios no es el Juez iracundo que yo veía en El cuando era niña, sino que es un Dios que quiere que yo esté en paz y que se acabe mi propio silencioso sufrimiento. Dios sabía que, como seres humanos que somos, íbamos a cometer el pecado, pero Dios, como padre amoroso que es, está dispuesto al perdón. Si nos proponemos reflexionar detenidamente en ese amor que Él nos tiene poco a poco encontraremos la fuerza que necesitamos para perdonarnos a nosotros mismos”.
Una confesión desgarradora, empero plena de luz y de esperanza en la justicia omnipotente y el amor que Dios le tiene a todos sus hijos, sin impórtale el tamaño del “error”…
http://www.mercaba.org/ARTICULOS/A/ABORTO_PENITENCIA.htm
Elena Villar