EL TURISMO MUNDIAL ESPERANZA PARA LA CULTURA DE PAZ
“El turismo es el primer sector de exportación mundial. Es el que más ingresos reporta por este concepto, dando trabajo a millones de personas en todo el mundo de forma directa o indirecta” (Organización Mundial del Turismo)
IMPRESIONANTES CIFRAS DE UN DESARROLLO ESPECTACULAR
UNA REALIDAD EVIDENTE
P. Antonio-Pedro Tejera Reyes*
«El turismo internacional alcanzó nuevas cotas en 2015. El buen comportamiento del sector está contribuyendo al crecimiento económico y a la creación de empleo en muchos lugares del mundo, por lo que resulta esencial que los países promuevan políticas para fomentar el continuo crecimiento del turismo, como son las políticas de facilitación de los viajes, de desarrollo de los recursos humanos y de sostenibilidad», manifestó el Secretario General de la OMT, Taleb Rifai.
Las expectativas superadas del crecimiento del turismo internacional, en todos sus aspectos, con más de 1.200 millones de viajeros el pasado año, van en paralelo con la actividad desplegada por las más importantes organizaciones mundiales del sector, presididas por la Organización Mundial de Turismo, OMT, entidad que no descansa en promover, dirigir y ejecutar las más variadas y útiles actividades con el fin de consolidar este extraordinario movimiento mundial que está mejorando la vida de personas y comunidades, y fomentando el entendimiento entre todos los pueblos del planeta.
Como hemos comentado en anterior trabajo sobre este tema, las cifras que arrojan los datos relacionados con el aumento del turismo en todo el mundo el pasado año, proyectan una imagen en la cual se está afianzando la cultura de la paz, como un poder insustituible para desarrollar los países del mundo, en detrimento de aquellos otros sacudidos por cuestiones bélicas de difícil compresión en el mundo evolucionado de este Siglo XXI, donde la paz aparece como único medio de conseguir un desarrollo armonizado que genere una población feliz, productiva y consecuente con la implicación en su desarrollo.

Dos países que son amigos, no se declaran la guerra, decía reiteradamente el sabio del turismo Arturt Haulot. Nada más real y aseverativo. Imagen /www.top10listas.com
El entendimiento y la relación personal que el movimiento del turismo comporta, son los pilares en los que se sustenta un mundo en paz, donde sus habitantes usen la comprensión en su mayor acepción como una fórmula especial para ilustrar el mundo de los viajes cuyo beneficio llega hasta las más humildes y lejanos hogares, despertando la productividad entre sus habitantes en todos los sectores de su habitad.
Hoy se actúa en todo el mundo para conservar el patrimonio, gracias al turismo. El medioambiente, y la cultura, se promueven cuando se restauran monumentos, se abren museos, o se crean parques naturales con el fin de atender a los visitantes, con lo cual se beneficia a las poblaciones locales incentivando su actividad económica y su cultura.
UN MUNDO EN PAZ
Los miles de ejemplos que se pueden aportar de los beneficios de la actividad turística en el mundo, sin género de dudas, no tienen parangón. La ilustración que aportamos en esta publicación de la famosa Fontana de Trevi, en la histórica Roma, es uno de esos símbolos turísticos que el tiempo ha afianzado donde la tradición de arrojar una moneda a la fuente pidiéndole un deseo, es un rito obligado para los miles de personas que anualmente visitan la capital de Italia.

La Fontana de Trevi, Roma. La irresistible visita del turismo que visita la capital de Italia, con el célebre rito del lanzamiento de la moneda a sus aguas…
La visita al mítico poblado de los incas, Machu Picchu, en los Andes, de Perú, puede estar catalogada como un turismo cultural del más alto relieve, al igual que está la visita a las pirámides aztecas de México o Guatemala, por poner simples ejemplos… El pañuelito bordado a mano que un muchachito mexicano nos vendiera al pie mismo de la monumental Chichén Itzá, en ese México de nuestros mejores recuerdos, son solo signos evidentes de cómo las poblaciones locales aprovechan las corrientes turísticas para mejorar sus condiciones de vida, a la vez que hacen una señalada promoción de sus valores ancestrales. Ilustran todo esta actividad los ejemplos reseñados por la OMT, como son los casos de las mujeres de las ciudades del Asia central, “que vuelven a tejer alfombras con los motivos geométricos que crearon sus ascendientes nómadas, para venderlas a los numerosos viajeros que ahora se aventuran a recorrer la antigua Ruta de la Seda“
El diploma de “Visitante Distinguido” que conservamos de nuestra visita Brasilia, o el de “Explorador de la Selva” que la compañía Avensa, obsequiaba a los visitantes del Parque Nacional Canaima, en Venezuela, son pequeñas muestras de cómo se pueden aprovechar como recursos turísticos, todo el patrimonio de nuestras señas de identidad, ya sean naturales o creadas por la actividad humana, como es el caso de la Torre de las Olimpiadas, en Río de Janeiro, que también ofrecemos como ilustración de este comentario.

Símbolo del modernismo arquitectónico del genio brasileiro, la espectacular Torre de Las Olimpiadas, será pronto otro punto de visita del ingente turismo que visita Rio de Janeiro.
EL EXTRAORDINARIO VALOR DEL MOVIMIENTO TURÍSTICO
Dos países que son amigos, no se declaran la guerra, decía reiteradamente el sabio del turismo Arturt Haulot. Nada más real y aseverativo.
La comprensión mundial y la amistad, son dos pilares fundamentales que el turismo ha puesto en juego, y que cada día se solidifican con los ejemplos que se producen en todo el entorno vital donde las corrientes del turismo viajan, lo cual hacen indeteniblemente hacia lugares seguros, serios y amistosos, frente a aquellos lugares donde los derechos humanos y la seguridad personal, sufren consecuencias imprevisibles.
Vivimos una época del desarrollo turístico español, donde la seguridad jugó un importantísimo papel en todo tu consolidación. Se vendía la seguridad personal como un atractivo para aquellos viajeros en cuyos lugares de residencia este hecho era casi una utopía.
Permanecen en nuestra memoria las escenas sorpresivas llenas de asombro, de algunos profesores americanos participantes en nuestros cursos turísticos en Canarias, cuando a las dos, las tres, o las cuatro de la madrugada paseábamos tranquilamente por las calles de Puerto de la Cruz, en la isla de Tenerife, algo insólito para ellos, que vivían esa experiencia en primera persona, en uno de los lugares número uno del turismo en seguridad personal, lo cual posiblemente no se consigue en muchos de los principales lugares turísticos del mundo.
El turismo hace que las autoridades y los pobladores de todos los núcleos receptores tengan a flor de piel una sensibilidad que les hace fortalecer esa seguridad que busca el viajero y que encuentra en el trato personal, la sensación inconfundible de la amistad y el deseo de intimar en sus mejores honestas relaciones, todo lo cual propicia el mundo en paz que necesitamos.
Un mundo necesario donde el desarrollo del turismo, con todos los valores que conlleva, es nuestra mayor esperanza.
*(Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo. UNTWO)
Foto de Portada/www.toursperumachupicchu.com