EUTANASIA EN LAS REDES SOCIALES
Por Jordi Rosell*
Probablemente un Blogger no debería hablar de estos temas. Las redes sociales y la comunicación web 2.0. nos apasionan tanto que quizás nos cueste comprender la decisión que han empezado a tomar algunos de nuestros “seguidores” y “amigos”. Pero tampoco sería una actitud correcta no hablar del tema que hoy nos ocupa: la posibilidad que dispone el usuario de dejar de estar presente en las redes sociales.
Muchos de mis lectores (no todos) decidieron en el pasado, darse de alta en alguna o varias plataformas sociales tales como Facebook, Twitter, Twenti, Linkedin y compañía. Algunos lo hicieron con fines profesionales, otros en búsqueda de contactos y amigos de los que hacía años que no sabían. Otros lo hicieron simplemente porque era una “moda” y “si todos estaban ¿por qué yo no?”. Motivos hubieron tantos casi como usuarios.
Sin quererlo nuestros datos de contacto, gustos, aficiones, estados de ánimo, fechas de nacimiento, teléfonos, cuentas de mail, libros y discos preferidos, fotos, videos, etc., fueron y siguen engrosando a una velocidad luz la gran base de datos de la red. Hoy disponemos a un solo clic de cientos y miles de datos de personas, que ni siquiera tienen una relación tan cercana como la de nuestro propio vecino, aquel al que saludamos en el ascensor sin saber cómo se llama y al que siempre hablamos del tiempo.
Al final los muros y los post se han convertido en una gran avalancha de información que no nos permite ya asimilar tantos contenidos. Hoy en día uno necesita prácticamente dedicar más de dos horas al día a ver sus muros y contestar a los comentarios que dejan conocidos y desconocidos en sus redes sociales.
Dada esta situación algunos deciden abandonar lo que ha pasado de ser un entretenimiento a una obligación. Por este motivo ha salido a la red empresas que se dedican a borrar todo rastro de nuestra presencia pasada de la web.
Mediante un servicio automatizado seppukoo.com o suicidemachine.org evitan que las plataformas sigan almacenando nuestros datos en sus servidores y brindan la posibilidad al internauta a escribir un mensaje de despedida u obituario a todos sus contactos, enviando así sus últimas palabras. De este modo se desactiva el perfil virtual y se crea una página en recuerdo del finado. Nace hoy una nueva moda: el suicidio 2.0., llenándose ahora la red de cementerios virtuales donde incluso se pueden dejar mensajes de condolencia a nuestros amigos que han pasado a mejor vida (o peor, todo depende del prisma con que se mire).
Que descansen en paz.
*Jordi Rosell Salvó representante de Turistamagazine en España