LOS CLUBES ROTARIOS Y SU IMPORTANCIA MUNDIAL

DAR DE SI, ANTES DE PENSAR EN SI
Por. Antonio-Pedro Tejera Reyes*
En nuestra larga vida como rotario activo, hemos seguido de cerca la evolución de este movimiento asociativo mundial el cual despertó nuestro interés nada más conocerlo de cerca, como bien relatamos en el libro SOCIOLOGÍA ROTARIA que publicamos en el año 1981.
Rotary y su filosofía, era algo que parecía habíamos estado buscando toda la vida. El “dar de sí antes de pensar en sí” nos traía a la memoria muchas circunstancias nuestra vida en las cuales habíamos comprometido nuestro patrimonio – llámese económico, social, cultural o lo que fuese – con el fin de ayudar o participar en algún programa, que favorecía a la comunidad. El liderazgo que hemos ejercido durante toda nuestra vida en la profesión y en las asociaciones y clubes donde hemos estado, nos ha llevado necesariamente a situaciones donde había que ayudar a los demás, lo cual hicimos muchas de las veces, también necesariamente, olvidándonos de las malas consecuencias que podían tener para nuestros propios intereses personales.
Así hemos entendido la vida y así hemos caminado por ella, observando a sus personajes e intentando comprenderlos a todos aunque, en muchos de los casos, nos hayan quedado las dudas, o hayamos sido vilmente engañados por las personas en las que depositamos nuestra confianza, como nos ha ocurrido en varios casos que han dejado profundas señales en nuestra vida. Tristes experiencias, pero en el fondo experiencias que nos ayudan a reflexionar y a ver la vida desde sus más diversos ángulos.
Con este bagaje a cuestas, vamos a entrarle a un problema de los clubes rotarios que en los pasados años ha venido suponiendo un duro debate dentro de ellos.
Se trata del tema de integrar al género femenino como miembros activos de pleno derecho en los clubes.

Los presidentes rotarios de Caracas, durante la visita de Rejandra K. Saboo, presidente de Rotary Internacional en 1992, reunidos en un acto en el que fuimos activos organizadores, precisamente se ve que hay una sola mujer – hace ahora más de veinte años – que era presidenta de un club: María José Cao.F/ A.Tejera
MUJERES ROTARIAS
El nacimiento de la idea rotaria, allá por 1905 “fue cosa de hombres”. De ahí que perdurase en el tiempo la idea “machista” de que los rotarios solo podían ser los varones.
La cultura de la sociedad evolucionaba con la mujer dentro de la casa y el hombre en la calle. Rotary seguía ahí expandiéndose por el mundo como una sociedad masculina. El tiempo que todo lo transforma, comienza a operar en nuestra sociedad y la mujer comienza a tener protagonismo también en la calle. Parece lógico que reclamase su presencia en los clubes rotarios, lo cual finalmente se consiguió, naturalmente por que los hombres votaron para que las mujeres les acompañasen en su benemérita labor. Hasta ahí, todo muy bien.
En nuestra andadura por esos mundos de Dios hemos visitado clubes rotarios que son mixtos – mujeres y hombres – clubes en que no hay integradas mujeres, clubes compuestos por matrimonios e incluso ya los hay de mujeres solas…
La problemática de todo este escenario es bien diversa y tiene que ver mucho con el componente humano que forman los clubes.

Gobernadora de Rotary Internacional, en España, Maria Eugenia Lapeira, durante la Conferencia anual celebrada en Lanzarote.
No creemos que haya que imponer nada a nadie y menos en una asociación cuyos fines son la beneficencia. Las estructuras que marcan el comportamiento de unos clubes, a los cuales se accede y se pertenece voluntariamente, tienen con toda seguridad un componente basado en las personas que lo forman. Promover cualquier situación que pueda poner en peligro este entorno, no parece una formula conveniente ni de convivencia ni de paz social.
Conocemos profundamente Rotary. Sabemos de sus estructuras y de cómo están compuestos estos clubes. El principio de la tolerancia ha sido y es la base de su existencia. Comprender la composición de un club y cuál es su vocación no es del todo fácil. No funciona igual un club en la India, que en Italia, ni en España que en Venezuela. Entender esta situación es algo que nos ha llevado bastante tiempo pero que sabemos hay que aceptarlo así.

Los presidentes de los clubes rotarios de las Islas Canarias, junto al Gobernador del Distrito 2201 Manuel Florián de Tomás, durante la ceremonia del “cambio de collares” 2017-2018. Se nota la diferencia
El ideal de Rotary se tiene que desarrollar en cada club de acuerdo a sus particulares circunstancias procurando que no existan incidencias que estorben su funcionamiento, que puede ser mejor o peor según las personas que dirijan sus destinos, pero que está conformado por unas estructuras de la sociedad que forman sus componentes, los cuales no deberán nunca tener que hacer valer el voto para que se cumplan los principios que les llevaron al club.
DE LA COMPRENSIÓN Y LA TOLERANCIA
El crecimiento de Rotary en el mundo se ha basado precisamente en los principios de la tolerancia, no de la tolerancia de dejar hacer lo que quieran a algunos cuantos, en la tolerancia de entender que todos los clubes no son iguales, que todas las personas que los intengran no piensan igual, y que las circunstancias que rodean a los clubes tampoco son las mismas en el Norte que en el Sur. Entender y comprender esta situación es la tolerancia que Rotary pide a sus miembros. Nada de posturas rígidas, nada de votaciones intransigentes, nada de imposiciones…
Todo dentro de una postura de entendimiento y de compresión, auténticos valores necesarios para conseguir una convivencia auténticamente digna, que es lo que Rotary propone para cada uno de asociados.

Son tres los libros que ilustran una actividad rotaria de mas de cuarenta años, dentro de este importante club de servicio, reconocido por las Naciones Unidas, y cuyo símbolo es una garantía mundial de laboriosidad y honradez.
Integrar a las mujeres en Rotary nos parece, y se ha demostrado, ser muy útil, aparte de ser una acción de justicia social, pero seguro que hay que entenderlo sin falsas ni torcidas interpretaciones. Deberá ser un acto igual que aceptar a un nuevo socio, así de sencillo, pero teniendo siempre en cuenta los valores que hemos venido señalando en estas reflexiones, en especial el componente humano y el entorno de los propios clubes, con los cuales podemos estar o no de acuerdo, pero que ahí están y han estado siempre sirviendo al ideal de Rotary. Perturbarlo sería lamentable…
Naturalmente, estaremos siempre por la igualdad de derechos sin pensar en géneros, simplemente en seres humanos valiosos para el Rotary, la sociedad y el mundo.
*Del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo. OMT.
Foto de Portada: El autor del este reportaje rodeados de rotarios del club Managua-Tiscapa, en Nicaragua, junto a su presidenta Sandra Amador, presentando su libro, Sociología Rotaria II.