MACHUPIQCHU
La Dra. Alfonsina Barrionuevo es reconocida Abogada, investigadora y escritora peruana cusqueña, que nos pide publicar su comentario tal cual lo envía, … Así lo hacemos Alfonsina
Estoy esperando que el mismo santuario de Machupiqchu se declare en emergencia. Que pida se reglamente el número de visitantes que debe soportar una maravilla de su magnitud.
Hubo un tiempo en que se entraba por una veredita amigable y se respetaban más su calidad de templo abierto y no como la entrada a un supermercado.
Debían llegar un máximo de mil personas por día, nada más. Los viajeros tendrían que hacer reservaciones para no traspasar esa cifra y conocer que es un santuario y se le tiene que proteger.
Es preocupante que se vuelva a tocar la idea de un teleriférico. Los cerros de esa cadena del Antisuyu son de arenisca y no soportarían el trajín de una carga humana continua que los iría debilitando y en el caso del santuario podrían traerlo abajo y perderíamos esa joya. Ya ocurrió con un cerro de las cercanías que se desplomó. Te imaginas que sería si eso pasara.
En el siglo XVI el padre agustino de la Calancha comentaba que el piso en sus faldas era de una espesura intrincada sin sostén. Quienes quieren visitarlo deberían ir a pie para no comprometer sus cimientos. Antes de pensar en Teleriféricos o ascensores (?) habría que hacer muchos estudios técnicos.
En nuestro país se acostumbra muy poco hacerlos. Cualquiera se lanza con una idea que parece buena. Habría más bien que controlar el crecimiento del pueblo de Agua Calientes (hoy ciudad de Machupiqchu) para que no atenten contra el paisaje y empleen bien el canon.
Hay una urgente necesidad de proteger nuestros monumentos, el medio ambiente y cuanto nos pertenece a los peruanos porque es nuestro patrimonio.
Recibe un cariñoso abrazo y si publicas este correo que sea sin recortarlo, por favor.
Alfonsina