MIGUEL GRAU SEMINARIO UNA VIDA EJEMPLAR-ORGULLO DEL PERU

Por. Elena Honores*
Es bueno recordar a nuestros héroes, particularmente la juventud peruana, que está carente de paradigmas que les trasmitan la idea de ética y moral, atributos indispensables para desarrollar una vida con mínimos parámetros de dignidad.
Nuestros jóvenes deben recordar que existen héroes peruanos que sacrificaron su vida por nuestra patria; y que no solamente los futbolistas, políticos, o personajes con pies de barro que aparecen un día en la TV luciendo músculos y otras lindezas y al otro día ya no existen son dignos de imitar, puesto que crean falsas expectativas de moral para llegar al éxito.
Nunca como antes se ha vivido o cuando menos la falta de tecnología no permitía enterarse en tiempo real, de la carencia de honestidad con la que muchos representantes de la justicia y de la política, no sólo en nuestro país, (Perú) se ven acusados, juzgados y condenados algunos…por corrupción, que ya es un cáncer en el ámbito mundial y así vemos con dolor como esta falta de equidad se ha extendido y ha hecho metástasis y corroído la moral de muchos líderes en las más altas esferas de la sociedad… O, más coloquialmente “En todas partes ya se cuece habas»… Y en este caso si nos parece un consuelo de tontos…
No obstante el tiempo transcurrido, su gloriosa e inmortal imagen continúa presente en la conciencia de nuestra nación porque encarna los más sublimes valores patrios.
El Perú recuerda hoy con gran devoción patriótica el 142º aniversario de la inmolación de Miguel Grau Seminario, cuando al mando del legendario Huáscar se enfrentó contra un enemigo mejor dotado en armas y equipo en el combate de Punta Angamos, el 8 de octubre de 1879, en la Guerra del Pacífico.
“Fue honesto y leal con sus principios, defendió el orden constitucional y fue enemigo de las dictaduras. Esta conmemoración trae el legado de un hombre que siempre estuvo en la línea de afirmación de los valores morales”, Esta palabras son como un cliché lo repiten casi todos los presidentes del Perú, pero es eso, palabras bonita para el momento ya que por lo visto ninguno de ellos ha seguido su ejemplo, salvo honrosas excepciones
“Nació en Paita en 1834 y durante su paso por la Marina Mercante y luego en la Marina de Guerra realizó una brillante carrera hasta el estallido de la infausta Guerra del Pacífico. Aquel amanecer del 8 de octubre, el almirante sintió el llamado de la patria y sabía que era un día muy especial para él y sus valientes marinos.
El héroe peruano ordenó que la pequeña Unión escapara de una inevitable confrontación con dos divisiones de barcos de guerra chilenos que rodearon al Huáscar. Así, tuvo que enfrentar solo al Almirante Blanco Encalada, la Covadonga, el Almirante Cochrane, el Loa y la O’Higgins. Luego de una hora y media de confrontación, el valiente almirante y su tripulación pasaron a las páginas de la historia como sus máximos héroes” *.
¿Por qué la figura de Miguel Grau ha trascendido el tiempo y es considerado nuestro máximo héroe nacional? Sin duda, porque encarna los máximos valores a los que puede aspirar un patriota. El almirante fue un férreo partidario de la democracia, un hombre que amó profundamente a su país y a su familia, un impulsor del derecho humanitario en tiempos de conflicto y, al mismo tiempo, encarnó la esperanza y la unión nacional.
Grau también fue un precursor del derecho humanitario en nuestro continente. Tras el hundimiento de la corbeta Esmeralda y la muerte de su capitán, Arturo Prat Chacón, el Caballero de los Mares ordenó recoger a los sobrevivientes chilenos.
Nuestro máximo héroe también simboliza la unión de los peruanos. Tras el hundimiento accidental del blindado «Independencia» en el Combate de Iquique, él encarnó la esperanza de una nación en una guerra desigual. Los peruanos debemos tener siempre presente su indiscutible heroísmo, entrega, honestidad, caballerosidad, el legado de valor y sacrificio, sobre todo en situaciones como las que estamos viviendo en estos días en los cuales el país necesita la unidad de todos sus hijos, para alcanzar la paz y el desarrollo que necesitamos…
*Magíster en Turismo y Comunicación