CUANDO EL CAÑÓN DEL COLORADO Y LOS LAGOS ALPINOS PARECEN ESTAR EN EL CORAZÓN DE ASIA CENTRAL

Kazajistán ofrece paisajes sorprendentes y bellos contrastes en su inmenso territorio
Por: Enrique Sancho
Pese a su enorme extensión –2.700.000 kilómetros cuadrados, más de cinco veces España, 2/3 de la superficie de la Unión Europea–, a ser el país más rico de Asia Central, con inmensas reservas de petróleo, uranio y diversos minerales, uno de los 30 países más ricos del mundo y a contar con una arquitectura de vanguardia en sus principales ciudades, Kazajistán es un gran desconocido. Quizá porque está muy poco poblado, apenas 17 millones de habitantes y porque, a diferencia de su vecino Uzbekistán, con impresionantes monumentos, aquí lo que predomina es la naturaleza. Así se explica que de los 8,79 millones de personas que lo visitaron en 2018, con aumentos anuales entre el 15 y el 35%, la inmensa mayoría acuda por negocios, mientras que apenas un 1% lo hace por ocio y turismo, especialmente para disfrutar su naturaleza.
Eso sí, una naturaleza que abarca casi todo: estepas salvajes ilimitadas, interrumpidas por lagos de agua dulce y salada donde se reúnen decenas de miles de aves acuáticas, hermosas montañas majestuosas, vertiginosos cañones que ocupan el segundo lugar en el mundo por su tamaño e importancia, el mar, o mejor, los mares –Caspio y Aral–, impresionantes dunas y desiertos…
Su variedad es tal que, recorriendo el país, uno puede pensar que se encuentra ante el Cañón del Colorado, los nevados lagos alpinos o las extensiones del Sahara. Aunque en el enorme territorio de Kazajistán pueden contarse hasta 8.500 ríos y 48.000 lagos, no puede decirse que sea un país verde. Los desiertos y semidesiertos ocupan el 54% de su territorio, las estepas el 35%, mientras los bosques sólo llegan al 5,9%.
Sin embargo, Kazajistán tiene enormes oportunidades para hacer crecer su turismo de ocio con sus diversas ofertas, que incluyen la hermosa naturaleza, la rica historia y el folclore único. El país tiene algo que ofrecer a todos los viajeros, ya sea de negocios o de placer, que van desde hoteles de cinco estrellas hasta alojamientos en una yurta, y desde caminatas en el campo hasta los encantos de la histórica Ruta de la Seda.
Bellezas naturales… y urbanas
Astaná, la futurista capital
La reluciente capital de Kazajistán, situada a orillas del río Ishim en el norte del país, ha crecido entre las estepas La ciudad, construida a medida, se alza en plena estepa como un espejismo, con una de las arquitecturas más audaces y modernas de Asia, es la creación simbólica del presidente Nazarbáyev y se ha convertido en uno de los símbolos de Kazajstán del siglo XXI. La capital, en constante evolución, recibió un gran impulso con la Exposición Internacional del 2017. Destaca por su arquitectura cautivadora, con el horizonte cada vez más lleno de rascacielos y monumentos ambiciosos de la era espacial, muchos de ellos firmados por destacados arquitectos internacionales.
A lo largo de la margen izquierda, la ultramoderna torre Bayterek de 97 metros de altura ofrece vistas panorámicas desde su plataforma de observación. El Palacio Presidencial de Ak Orda está coronado por una enorme cúpula azul y oro. La calle comercial Nurzhol Bulvar, una avenida de dos kilómetros, alberga el gigantesco centro de entretenimiento Khan Shatyr, un centro comercial y un complejo de playa cubierto. Más allá de la impresionante arquitectura, Astaná cuenta con una rica historia soviética, pero su apuesta, como la de todo el país, es al futuro. Un futuro que se presenta muy brillante.
En un país tan extenso como Kazajistán hay forzosamente que elegir donde ir. No es tarea fácil porque las tentaciones son muchas, pero algunas tienen prioridad sobre otras. Aquí seleccionamos cuatro bellezas extraordinarias de naturaleza y dos urbanas:
Un cañón de mil colores
El Cañón de Charyn es uno de los sitios más espectaculares de Kazajistán por sus extraordinarias formaciones rocosas de color ocre y sorprende especialmente porque surge de repente en medio de la estepa, aparentemente de la nada, el paisaje adquiere una tercera dimensión. Durante millones de años, las aguas del río Charyn, el viento y el sol ha ido esculpiendo un espectacular cañón de 150 a 300 metros de profundidad que el tiempo ha ido transformando en lo que vemos hoy en día. La impresionante grieta se extiende a lo largo de 154 kilómetros, pero la zona más popular y visitada es el llamado Valle de los Castillos, de dos kilómetros, llamado así porque sus bloques de piedra recuerdan a las torres de viejas fortalezas.
La piedra, que crea formas fantasiosas, cambia de color a lo largo del día, desde el ocre y el escarlata a un mágico rosa y anaranjado al atardecer. Vale la pena recorrer primero el cañón desde los acantilados y luego bajar por un sendero y hacerlo por un camino de unos dos kilómetros que permite apreciar las formas escultóricas en toda su dimensión. Al comienzo, hay una formación rocosa que recuerda una persona con el brazo derecho levantado que lleva un águila.
Es conocida como la guardiana del cañón. Al final del camino se llega al río Charyn y a un paisaje bucólico con la única vegetación verde del recorrido y también el único lugar donde comer y dormir en yurtas, cabañas o pequeñas habitaciones.
Las “perlas de Tien Shan”
El Parque Nacional de los Lagos de Kolsai y Kaindy se encuentra en la ladera norte de las montañas Tian Shan, en el sureste de Kazajstán y se llaman a menudo “Perlas de Tien Shan”. Es de los pocos lugares frondosos del país, con prados y bosques, numerosos plantas raras, fauna singular y está estrictamente protegido.
El Kaindy es un lago alpino de una longitud de medio kilómetro y casi 30 metros de profundidad en algunas partes, que resulta inquietante con árboles muertos que sobresalen del agua. El lago se formó después de un terremoto en 1911 y un posterior deslizamiento de tierra que crearon un dique natural. El bosque de abedules quedó sumergido pero muchos troncos se resisten a caer, conservados por el agua casi helada y se levantan como lanzas de un ejército oculto.
Los Kolsai son tres lagos azul oscuro encajados a diferentes alturas entre las escarpadas laderas de abetos del Küngey Alatau. Se les llama “La Perla del Norte de Tien Shan” y son tan claras sus aguas que, cuando sale el sol, los bosques circundantes, las colinas y los picos nevados se reflejan en el agua. Están rodeados de abetos, prados alpinos y pastos de montaña. El recorrido por sus orillas, a veces escarpadas y con subidas y bajadas vertiginosas es un paseo del azul turquesa más puro de las aguas a las verdes praderas esmeralda teñidas por el violeta de las flores.
Cómo llegar:
No hay vuelos directos desde España a Almaty, antigua capital y principal aeropuerto internacional en el país. Sin embargo, el potente buscador de vuelos y hoteles jetcost.es ha encontrado muy buenas combinaciones vía Dubai o Estambul con Emirates y Turkish Airlines, con precios atractivos y vuelos diarios.
Fotos: Carmen Cespedosa y varios
Más información:
https://www.turismokazajistan.es