VISITAR EL MONTE ATHOS EN GRECIA SÓLO SI ERES HOMBRE

El mundialmente famoso oráculo de Delfos
Por. Enrique Sancho
Una leyenda griega dice que Dios distribuyó el suelo a través de un tamiz y usó las piedras que quedaron para construir Grecia que, por cierto, quedaron muy diseminadas en medio del mar. Es un país que es a la vez europeo, balcánico, mediterráneo y del Cercano Oriente. Se encuentra en la coyuntura de Europa, Asia y África y es heredero de la Grecia clásica, el Imperio bizantino y casi cuatro siglos de dominio turco otomano. Grecia tiene más de 2.000 islas, de las cuales unas 170 están habitadas, algunas de las islas del Egeo más orientales se encuentran a pocos kilómetros de la costa turca. Descubrir Grecia es un viaje apasionante por tierra, pero sobre todo por mar. El pasado año, Grecia recibió 32,4 millones de turistas procedentes de todo el mundo que han gastado, en total, 18.000 millones de euros, Precisamente el Secretario General de la OMT, Zurab Pololikashvili, que acaba de visitar Atenas, ha manifestado que “Grecia es uno de los líderes del turismo verdaderos del mundo”, destacando el compromiso del país con la cooperación internacional y para el turismo sostenible y responsable.
Hay que animarse a visitar Grecia.
Intentar visitar el Monte Athos (sólo si eres hombre)

Este Monasterio sólo lo pueden visitar hombre…las visitas de mujeres o cualquier animal hembra está prohibido…¿…?
El Monte Athos es un auténtico Estado autónomo en el interior de la soberanía griega. Esta franja de tierra está considerada sagrada y es montañosa, la cumbre más alta llega a los 2.039 metros sobre el nivel del mar, de gran belleza natural: aquí se encuentran 20 monasterios ortodoxos, de los cuales 17 son griegos, uno ruso, uno serbio y otro búlgaro, con reliquias y monumentos religiosos de inmenso valor artístico, a menudo construidos sobre las cimas de pequeñas colinas. Sólo la comunidad monástica, que hoy cuenta con poco más de un millar de religiosos, puede establecerse en la península. Para los laicos hay la posibilidad de visitar el Monte Athos una vez obtenido un permiso especial, para las mujeres, sin embargo, está vigente la prohibición absoluta de acceso (no solo mujeres, cualquier animal de sexo femenino está prohibido). El procedimiento para obtener el permiso es largo y complicado, sobre todo para los visitantes no ortodoxos que están obligados a especificar en una carta el motivo de la solicitud, que puede ser exclusivamente por peregrinaje o por estudio. Hay un cupo diario de 120 peregrinos ortodoxos y 10 no ortodoxos. La solicitud de visita puede requerir varios meses antes de ser acogida. La península, accesible sólo en barca a pesar de estar unida a la tierra firme, tiene pendientes empinadas, valles verdes y una vegetación exuberante interrumpida aquí y allá por la arquitectura imponente de los monasterios, castillos bizantinos fortificados con paredes monumentales, todo ello alrededor de un patio. En el interior de los monasterios y de las numerosas iglesias hay una riqueza inimaginable a tal punto que el Monte Athos conserva la colección de arte cristiano más grande del mundo.
Pasear por la isla de Hidra, donde los coches están prohibidos
Hay que optar por el paseo en burro, en bicicleta, a pie o en taxi acuático, porque en la isla de Hidra los coches están prohibidos. Se trata de una isla montañosa, con menos de 3.000 habitantes y escasa vegetación, con casas de piedra encaladas de blanco, un puerto histórico donde amarran veleros, caiques y yates. Su carácter único y muy pintoresco contribuyó a su transformación en un lugar cosmopolita, ideal para las vacaciones y el descanso. Artistas e intelectuales mostraron su admiración por la isla instalándose en ella, uno de los más famosos fue Leonard Cohen, y también la visitaron Melina Mercouri, Sophia Loren, Brigitte Bardot, Greta Garbo y Mick Jagger. Hay una ciudad principal, conocida simplemente como Puerto Hidra, un puerto de forma de media luna, alrededor del cual está la playa y los pocos establecimientos comerciales.
Saborear un surtido de ‘mezedes’ en el barrio de Plaka
Plaka es el barrio que se encuentra a los pies de la Acrópolis, podría considerarse como el casco histórico de Atenas, de hecho, es probablemente la zona poblada más antigua de la ciudad actual. Un entramado de callejuelas y placitas unidas por escaleras que se entremezclan formando un laberinto por el bullicio de viandantes y comerciantes, hay que pasar por las calles Lisiou y Mniseklous, las más pintorescas y animadas. Durante el día se siente el ajetreo de los innumerables cafés, tabernas y tiendas que abarrotan las coloreadas calles. Pero sin duda lo mejor del barrios son sus muchos restaurantes y tabernas, aquí llamados ouzerís, en los que degustar los típicos “mezedes” o tapas griegas, entre las que no pueden faltar la tradicional moussaka, el tzatziki, una crema a base de yogur, aceite de oliva, pepino y ajo rallados untada con pan de pita, el saganaki, una variedad de queso duro y graso frito en aceite de oliva y al que se le añade limón escurrido una vez servido, las kolokizokeftedes, croquetas de calabacín y hierbabuena, las keftedakia parecidas a las albóndigas tradicionales, con carne picada de cerdo y ternera mezcladas a la que se le añaden hierbas y especias, el dakos, un riquísimo aperitivo tradicional de la isla de Creta que lleva tomate triturado, queso y aceitunas sobre un pan y, por supuesto, todo acompañado de ensalada griega con queso feta, aceitunas negras, pepino, tomate y cebolla. Como postre una baklava, un pastelillo hecho con una pasta de pistachos y bañado en miel. Todo con vino blanco de la casa.
Grecia con sus más de 2000 islas es todo un paraíso para descubrir