LAS FIESTAS NAVIDEÑAS Y FIN DE AÑO CON MUCHA PRISA Y SIN PAUSA
Somos testigos con mucha preocupación como el consumismo y la cultura del descarte en todos los ámbitos de nuestras vidas, incluidas las relaciones sentimentales, está cambiando usos y costumbres. Más aún en esta época de ¿Post pandemia? Ni se sabe, porque cada día aparece una variante nueva y ya las vacunas francamente parecen un negocio de los laboratorios, nos llega esa idea a la mente por las marchas y contramarchas en cuanto a su duración y efecto….En principio la guerra era por cual tenía más poder de cobertura o protección contra el virus… y era necesaria una segunda dosis sobre todo de la “Vacuna China”
Posteriormente, la Pfiser se impuso y todos quisimos vacunarnos con ella… luego se acortaron los tiempos para aplicar una tercera dosis y hoy ya están aplicando una cuarta dosis en Israel, y en nuestro país están acortando aún más los tiempo para aplicar una tercera dosis… En qué quedamos por fin… pareciera que si “hay vacunas hay que vacunar y vacunar”…y sin embargo según la OMS esta Omicrón se ha presentado por la falta de una distribución apropiada de las vacunas ya que hay países sobre todo en África que el porcentaje de vacunados no es proporcional a su población……
Retomando nuestro titular, porque estamos viviendo mal que bien en modo navideño…agregamos que ha perdido el verdadero sentido de la navidad, por ese afán de tener más, paradójicamente quien obsequia más y mejor por supuesto es bienvenido, y en ese afán pareciera que los padres que se sienten culpables por tener que dejar a los hijos en manos de terceros porque evidentemente tienen que trabajar, se vuelven cada día más complacientes empeñándose hasta los dientes para que su y/ o sus niños tengan el mejor regalo.
En una reciente encuesta en España a personas de diferentes edades pero en las que primaban los más jóvenes, les preguntaban qué desearían y cómo celebrarían estas fiestas “Navideñas” todos decían lo que deseaban, sin embargo a una pregunta que contenía más trasfondo existencial como ¿Qué harías si supieras que esta navidad sería la última que pasaras con tus seres queridos o la persona que más amas? Todos mis queridos lectores, todos, más o menos con distintas palabras y/o expresiones contestaron. “Estaría junto a él/ella/ellos, les daría todo de mí les diría cuanto significan y lo que yo los amo”… Sin comentarios…
El papa Francisco reflexiona profundamente ante esta situación que se presenta en el ámbito mundial, donde hay niños que se mueren de hambre y otros que no tienen la menor idea de lo que significa compartir. El Papa dice “Creo que estamos en un sistema mundial económico que no es bueno. En el centro de todo sistema económico debe estar el hombre, el hombre y la mujer, y todo lo demás debe estar al servicio de este hombre. Pero nosotros hemos puesto al dinero en el centro, al dios dinero. Hemos caído en un pecado de idolatría, la idolatría del dinero. (…) Se descarta a los jóvenes cuando se limita la natalidad. También se descarta a los ancianos porque ya no sirven, no producen, es clase pasiva…Al descartar a los chicos y a los ancianos, se descarta el futuro de un pueblo porque los chicos van a tirar con fuerza hacia adelante y porque los ancianos nos dan la sabiduría, tienen la memoria de ese pueblo y deben pasarla a los jóvenes (…)”
Nosotros, pensamos humildemente que a esta cultura del descarte han contribuido las empresas chinas, e indias por su mano de obra barata que no tiene competencia…Aquí en nuestro país, Perú todo es made in China o India, por lo tanto es de usar y tirar, por lo baratos que son esos productos, por supuesto que con la primera lavada la prenda ya perdió su gracia, o con la tercera vez de la puesta en funcionamiento del precioso juguete , ya no funcionan las lucecitas o algo falla.
Es el mundo que nos ha tocado vivir, y que decir de los smartphones o tablets, todos los niños tienen uno, es el regalo más pedido al tristemente célebre “Papa Noel” en el que ya no cree ni el mismo…
Ciertamente la Navidad y el fin de año ponen a flor de piel nuestra sensibilidad, pero son fiestas de recuerdos, de villancicos, de olor a «pan de jamón» «hallacas venezolanas» «panetón», «pavito asado», el «lechoncito con una ensalada y arroz árabe» que ya se hizo parte de nuestra gastronomía…
Increíble pero cierto… Los peruanos, con todo el calor de Diciembre que aún esta faltando en estos días -debe ser el cambio climático- acostumbramos tomar chocolate en Navidad… Por lo tanto FELIZ NAVIDAD Y MEJOR 2022 a todos y cada uno de nuestros dilectos lectores que nos ha seguido durante todo el año 2021…
Elena Honores
Directora
Magister en Turismo Comunicación