NUESTRA HISTORIA CON VINCET VAN GOGH Y LOS GIRASOLES
Nos causó gran estupor el leer la noticia de que dos activista que se dicen defensoras del medio ambiente, le arrojaran sopa de tomates a uno de los cuadros íconos del célebre pintor neerlandés en la National Gallery de Londres, que fue parte de una serie pintada durante el verano boreal de 1888, mientras residía en Arlés. Un período fecundo, pero también complejo, trágico, perturbador que lo llevó a enfrentarse a Paul Gaugin, y acabó con el episodio del corte de su oreja.
No obstante permítanme contarles un poquito de nuestra historia con este atormentado y admirado Van Gogh, que durante su vida activa sólo vendió uno de sus cuadros, “Les vignes rouges d’Arles, 1888”, que fue comprado tal vez más por amistad por Anna Boch, una artista y coleccionista de arte belga, por la que pago a principios de 1890, 400 francos belgas. Vincent van Gogh murió muy joven sólo con 37 años en 1890, solamente 10 años de producción artística… Imaginemos cuál hubiera sido su legado artístico de vivir más años…
Nuestro acercamiento a Van Gogh se debió al idioma francés, y se dio en la década de los 80s y fue precisamente por tener que dar un examen de ese idioma, en un programa radial de francés básico que se emitía una vez a la semana en la primera radio de frecuencia modulada que se instaló en nuestro país Perú, se trataba de un programa producido y dirigido por el Agregado Cultural de la embajada Francesa en nuestro país, explicado esto, les contamos que al final del curso todos los oyentes e inscritos a dicho programa cultural tenían que dar un examen y así lo hicimos, éramos muy jóvenes con muchas ilusiones y ganas de aprender que nunca hemos perdido…
Pues cual no sería nuestra sorpresa, que aprobamos el examen y nos ganamos un premio, que consistía además del diploma, en un libro precioso con diseños a pluma y oleo a todo color de Gaston Diehl “van gogh” una biografía compendiada de la vida y la historia de algunas obras de VINCET VAN GOGH, como “Les Turnesols” , y algunas otras, mas sin embargo con los Girasoles fue un amor a primera vista…no obstante que los que aparecen en dicho libro, no son precisamente los más luminosos, mas bien un poco tristes e indefinidos, que reflejaban tal vez los momentos de oscuridad , angustia, y las profundas depresiones que lo atacaba por temporadas, que lo obligaban a estar internado en sanatorios de enfermedades mentales, en Saitn Rémy de Provences o en Auverssur Oise.
De acuerdo a sus biógrafos, padecía de bipolaridad, posiblemente también de epilepsia, la terrible crisis depresiva que sufrió en la Pascua de 1888 durante la cual se cortó la oreja, todavía se analizan e investigan. El libro evidentemente estaba escrito en francés, y nos propusimos leerlo todo literalmente por lo que nos inscribimos en la Alliance Francesa de Miraflores, en la cual estuvimos 8 años estudiando el idioma, incluyendo traducción y civilización francesa…
Es nuestra historia, con este afamado pintor nacido en 1853 en un pequeño pueblo de Brabant en Hollanda que recién a los 27 años en octubre de 1880 decide escribirle a su querido hermano menor Theo, su confidente y su incansable protector una hermosa y conmovedora carta donde le participa que se consagraba a la pintura, que era un deseo de siempre puesto que desde la edad de 9 años el esbozaba dibujos a pluma, y desde que tenía 16 años trabajó durante 7 como aprendiz en Goupil & Co. (más tarde Boussod & Valadon) una importante compañía internacional de comercio de arte de La Haya, en Londres, en París, como vendedor de cuadros de todo tipo.
Su decisión a dedicarse a la pintura fue un poco tardía, porque tenía dentro de sí una vocación mística, incluso se convirtió en misionero protestante, atendiendo a mineros de carbón, pero sería expulsado de esta labor por su “excesiva” generosidad
Aunque su actitud hacia el cristianismo varió durante su vida, dos años antes de su muerte, en una carta a su amigo y también artista Emile Bernard, expresaba su profunda admiración por Jesús.
“Solo Cristo, de todos los filósofos, magos, etc., ha afirmado como la certeza más importante la vida eterna, la infinitud del tiempo, la futilidad de la muerte, la necesidad y fin de la serenidad y la devoción”, escribió Van Gogh.
Finalmente, copiamos textual las palabras Eduardo Verástegui, reconocido actor y productor católico mexicano, que criticó el ataque de las ecologistas a la obra de Van Gogh. “¿Dañar testimonios irrepetibles de la cultura humana para denunciar que se daña el medio ambiente? Dañar para denunciar que se daña… No. Defendamos el medio ambiente con leyes firmes, con la cultura de vida y no con ideologías de engaño ni con violencia”. Con lo cual estamos completamente de acuerdo…
Elena Tejera
Directora
Magister en Turismo y Comunicación