EE.UU: HISPANOS NATURALIZADOS CELEBRAN EL 4 DE JULIO DESDE UNA PERSPECTIVA DIFERENTE
HOUSTON – Como en el resto de Estados Unidos, el 4 de Julio en Houston es un día del orgullo patrio en el que las familias se reúnen para compartir un barbecue y luego acudir a las fiestas masivas de música y fuegos artificiales que organizan las autoridades locales.
Este año, un grupo de hispanos de Houston celebrará el 238 aniversario del Día de la Independencia de Estados Unidos de Gran Bretaña con más euforia que nunca, ahora que se convirtieron en ciudadanos de este país.
“Pensamos hacer un barbecue con algunos amigos y en la noche iremos a ver los fuegos artificiales que organiza la ciudad de Katy. Son hermosos, nos encanta ir a disfrutarlos”, dice Belinda Hernández, una contadora venezolana de 33 años que se naturalizó el 20 de febrero de este año y trabaja en una empresa petrolera.
“Este año, los fuegos artificiales para mí van a ser más emotivos que nunca, puesto que voy a celebrar por primera vez como ciudadana americana” puntualiza Hernández.
“Los fuegos artificiales para mí van a ser más emotivos que nunca, puesto que voy a celebrar por primera vez como ciudadana americana” Belinda Hernández, venezolana naturalizada este año
Muchos hispanos en EE.UU. logran su anhelo de hacerse ciudadanos. En Houston, por ejemplo, unas 22,000 personas se hicieron ciudadanas, aproximadamente la mitad de países latinoamericanos, según la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, existen casi cuatro millones de latinos en el país que son elegibles para hacerse ciudadanos pero que aún no llevado a cabo el proceso, de acuerdo con NALEO.
Las razones que aducen, según un estudio del Pew Research Center, van desde no saber inglés y temor al examen de ciudadanía hasta el costo del proceso. Presentar la solicitud cuesta 680 dólares y para una familia de cuatro personas representa un gasto de 2,720 dólares.
Debido a ello, podrían estar perdiendo protecciones legales y civiles, y derechos clave.
“Poder votar es el más importante derecho que adquieren los nuevos ciudadanos, pero también hay muchas otras ventajas que se abren para los padres y sus hijos”, dice Marisol Valero, gerente del Programa de Inmigración de Neighborhood Centers, una de las muchas organizaciones que ofrece clases de ciudadanía y de inglés para los residentes permanentes.
Hora de celebrar
A Juan Carlos Jiménez le entusiasma la fiesta del 4 de Julio, especialmente después de que juró como ciudadano, en 2011.
“Creo que la ciudadanía ha sido algo muy bueno para mí, y este año también vamos a ir a ver los fuegos artificiales de la ciudad”, señala Jiménez, nacido en Guadalajara, México, hace 36 años, sobre el espectáculo Freedom Over Texas que se realiza anualmente en el downtown de Houston.
Jiménez, quien trabaja como programador de máquinas en una empresa de electricidad, vino a este país en 1996, cuando tenía 18 años, y dice que tuvo que pasar muchos sacrificios para salir adelante, incluido aprender inglés. En 2002 se casó con una ciudadana estadounidense y fue así fue como obtuvo la ciudadanía.
F/De izq. a der.: Alejandra Gómez, Belinda Hernández y Juan Carlos Jiménez, tres nuevos ciudadanos dispuestos a celebrarlo este 4 de Julio. | J. PATRIC SCHNEIDER