EL MUNDO EN QUE VIVIMOS: TURISMO, UNA ESPERANZA

Panorámica aérea del Icon of the Seas, el mayor transatlántico del mundo.
Por. Antonio-Pedro Tejera Reyes*
Nuevas e inoportunas situaciones empañan toda una limpia trayectoria en pro del desarrollo turístico del mundo. Pareciera que una labor tesonera aplicada a la construcción del mundo en paz, tuviese la contrapartida del demonio esperando a cada rato para dar un zarpazo a todo lo que sea expandir una cultura de paz, como se hace necesario para afianzar el turismo – movimiento de personas – en todo el mundo.
Existen seres malignos escondidos detrás de parapetos que pueden ser de cualquier tipo, políticos, empresariales o sociales, acechando al mundo del bien para constreñirlo y hacerlo todo lo imposible que sus malas artes puedan producir. Es un movimiento que les produce beneficios a muchos, aunque estos sean, no solo inapropiados, si no delictivos muchas de las veces, sin que lo que llamamos justicia, pueda, deba, o quiera, juzgarlos como es debido.
En estos casos estamos sangrando por la herida después de muchos años aguantando los más viles atropellos que no precisamente nos afectaron solo directamente, sino que su maldad se ha expandido, cercenando proyectos de excepcional importancia mundial, secuestrando valiosísimos archivos – pregúntenle al ayuntamiento de La Orotava, en Tenerife – y no sabemos cuántas increíbles y desgraciadas cosas más.
El desarrollo del turismo no está exento de este escenario que está más afianzado en el mundo de lo que podemos suponer. La envidia, la avaricia y el estropicio de la maldad humana, la hemos encontrado por todos lados y la seguimos encontrando cada día que pasa.
“No te levantes tan alto, prenda de tanto valor, que el árbol que más se eleva, le tumba el viento la flor”, esto dejó escrito el poeta venezolano Filiberto Rodríguez Motamayor . Otros lo han señalado de forma distinta, pero en cada uno ha habido la percepción de una realidad indiscutible que ya el guatemalteco Ramón Ortega señalaría en 1932, en sus “Verdades Amargas”: “Yo no quiero ver lo que he mirado / a través del cristal de la experiencia / el mundo es un mercado en que se compran / honores, voluntades y conciencia,”
Frente a todo ese engendro de podredumbre que llega a todas partes, tenemos a José Martí y su rosa blanca: “Cultivo una rosa blanca / en junio como en enero / para el amigo sincero / que me da su mano franca / y para aquel que me arranca / el corazón con que vivo / cardo ni ortiga cultivo / cultivo una rosa blanca.”
El mundo avanza con todo este panorama de fondo. Ni los más ilustres gobiernos, cámaras de comercio, u organizaciones empresariales o sociales escapan de este escenario y lo que se debate en su interior.
El movimiento turístico es una esperanza. Unido a los principios de Rotary Internacional, pueden salvar al mundo: “Servir es mi ocupación… Desarrollo del conocimiento mutuo como ocasión de servir…Elevadas normas de ética en las actividades profesionales y empresariales, reconocimiento de toda ocupación útil, y dignificación de la propia en beneficio de la sociedad… La puesta en práctica del ideal de servicio en la vida privada, profesional y pública… la comprensión, la buena voluntad y la paz entre las naciones a través del compañerismo de las personas… unidas en torno al ideal de servicio.”

Habitación en el fondo del mar – vista submarina con sus peces nadando – en el Hotel InterContinental Shanghai Wonderland. Espectacular.
Todo un dogma suficiente para construir ese mundo en paz que necesitamos, donde desaparezcan las malas personas, las que enturbian y corrompen el mundo, dejándonos plantados muchas noches sin dormir, aliviadas positivamente con esos regalos para la vista de los hoteles en el fondo del mar, los imponentes cruceros Icon, esos aviones de Emirates que nos encandilan con sus lujosas ofertas, o los avances espectaculares del desarrollo de los países árabes o de la República Dominicana.
Sueños para olvidar, las tortuosas negociaciones que tenemos que soportar para seguir viviendo, en este mundo, donde según Campoamor, “nada en verdad ni mentira, todo se ve del color del cristal con que se mira”
Claro que “volverán las oscuras golondrinas…” pero no serán las mismas Gustavo Adolfo Bécquer, dixi.
Servir es mi ocupación.
*Antonio-Pedro Tejera Reyes: Miembro activo del Grupo de Expertos de la Organización Mundial del Turismo, OMT, de las Naciones Unidas, ONU. *Miembro del International Hall of Tourism Heroes. WTN. *Conseiller International, Associazione Intenazionale Stampa Turística AIST. (Italia) *Diplome D´Honneur. Unión des Escrivans et Journalistes Hellenes du Tourisme. FIJET. Federación Mundial de Periodistas y Escritores de Turismo. *Inscrito en el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Perú. Miembro de Número del Consejo Consultivo de la Fundación Ecoturismo Latinoamericana, FUNECO. *Pluma de Oro de Rotary Internacional. Puerto de la Cruz. Tenerife.