“PIMKY” UN ANGEL AL CIELO.

Por Elena Tejera
Leí cierta vez en Linkiden que no se debía humanizar a los animales y nosotros pensamos los mismo… no obstante estos hermanitos menores de 4 patas, llegan a desarrollar una comunicación con sus dueños, y se les quiere tanto que llegan a ser parte de la familia como un hijo, o un hermanito más…, en nuestro caso le llamaremos un angelito terrenal.
La conocimos desde la primera semana que nació por vínculos familiares, y cuando la escogimos la más pequeñita de la camada de 6, la tome en mis brazos y le susurré en la orejita su nombre… PIMKY… PIMKY….PIMKY…
Al cumplir un mes llegó a nuestra casa y permaneció a mi lado “llueva o Truene” durante 16 años 1 mes y 18 días… Estando siempre a mi lado no importante todas las vicisitudes que siempre acompañan a los seres humanos durante toda la vida….
Tuvo una vida muy feliz, fue muy amada, cuidada, una lady, entendía ordenes en francés e inglés… y lo más increíble de todo aunque se les haga difícil creer estimados amigos, durante los dos años de “cuareterna” como decimos nosotros por el Covid-19 cuando no se podía asistir a la Iglesia ni para orar ante Cristo, aprendió a escuchar Misa, y sabía en qué momento se daba el abrazo de la paz y el momento de recibir la bendición…Obvio era el único ser vivo a mi lado…
Estos animalitos aprenden todo lo que se les enseña, le enseñamos a pedir la bendición en las mañanas cuando se le abría la puerta del patio para las habitaciones interiores.
Fiel en sus afectos aunque parezca un cuento, se enamoró una sola vez en su vida, de un perrito de su misma raza, que jugaban en el parque todos los días y cuando estuvieron adultos, y en el tiempo de celo natural, tuvieron una relación preciosa, alegría para los dueños y para los niños del parque que fueron testigos de todos sus juegos mientras crecían…
Pues lo raro fue que de esa unión tan esperada por nosotros, teniendo ella todos los síntomas de una preñez, a la hora del parto, que nos tuvo en suspenso durante dos día, previa revisión del médico Veterinario… Pimky no tenía absolutamente ningún perrito…. Y lo que había hecho fue un embarazo psicológico o pseudogestación, según el médico muy común en perritas de estas razas pequeñas. Con gran desilusión para nosotros nunca más le interesó otro perrito, ya que por circunstancias de la vida tuvimos que mudarnos a otro barrio y nunca más vio al novio…
Aprendió a pararse en dos patitas, porque ya sabía que en esa actitud suplicante no se le negaba nada…Fue increíblemente buena…
Estoy segura que todo lo que yo cuento, muchos de Uds. tendrán anécdotas parecidas o comportamientos increíbles… pero para mí, Pimky ha sido única, fue el Ángel que en mis momentos difíciles de vida por los cuales todas las personas atravesamos, era la que se subía a mi falda y lamía mis las lágrimas…Algo realmente conmovedor e inolvidable.
Mi amada bebé descansa en paz
Tu mamá que te llevará siempre en su corazón
Que hermosas palabra para describir a pimky su compañera su hija, es admirable como un pimky pudo dar tanto amor y el amor que recibió de usted. Te vamos a extrañar pimky. Besitos y abrazos tiita.
Mil Gracias ni niña querida, realmente un Ángel al Cielo, y la recordaremos siempre.
Elena Tejera
Directora