BERLIN EN NUESTRO RECUERDO HACE 30 AÑOS
«El muro de Berlín es historia y nos enseña que, ningún muro es tan alto o tan ancho que no se pueda atravesar», ha sentenciado Merkel este sábado. En la imagen, una multitud de personas visita el Memorial del Muro de Berlín durante los actos del 30º aniversario de su caída. FABRIZIO BENSCH RUETERS
Por .Elena Villar
Estuvimos en Berlín Occidental en ese momento capital preciosa de Alemania Occidental, en razón de asistir a la mundialmente famosa “ITB de Berlín” .
Los periódicos del mundo se han llenado de titulares en relación a los 30 años de la caída del Muro de Berlín el “Muro de la vergüenza”, que separó de un día para otro a millones de familias, no, nos detendremos a explicar las razones y/o motivos humanos y políticos que originaron su caída, puesto que ya todos mis lectores lo deben haber leído, visto u oído, nosotros vamos a comentarles, como vimos, sentimos y vivimos esa experiencia, con 30 años menos !huuuuuuuy ¡ expresarían a coro nuestros alumnos en la universidad, pero así es la vida, los años pasan para todos mis niños…
Nosotros estuvimos alojados en un hotelito típicamente alemán muy cerca de la impresionante Puerta de Brandenburgo, lo que nos permitía llegar al increíble recinto de la ITB caminado unas pocas cuadras. Recordamos como ayer el frío helado que calaba nuestros huesos, con una temperatura media de 5 °C que el gorrito de piel y los guantes no nos ayudaban muchos puesto que no estamos acostumbrados temperaturas tan para nosotros bajas…
La Puerta de Brandenburgo, obra del arquitecto Carl Gotthard Langhans, es una construcción en piedra arenisca de 26 m de altura, 65,5 m de anchura y 11 m de longitud según el estilo del Neoclasicismo temprano. Recuerda a los propileos de la Acrópolis de Atenas. Posee cinco zonas de paso, de las cuales la central es la más ancha, con dos puertas menores a los lados. Las columnas son de estilo dórico, estriadas, y en su base alcanzan un diámetro de 1,75 m. La parte superior y el interior de las zonas de paso están recubiertas con relieves que representan a Hércules, Marte y la diosa Minerva. Después del derribo de la muralla de la ciudad (1867/68), el discípulo de Friedrich Schinkel, Johann Heinrich Strack, colocó a ambos lados los dos pórticos mayores. La puerta está coronada por una escultura de cobre de unos 5 m de altura, la Cuadriga, creada por Johann Gottfried Schadow, que representa a la diosa Victoria montada en un carro tirado por cuatro caballos en dirección a la ciudad. (Wikipedia).
Más retomando nuestro tema, Berlín Occidental una ciudad pujante y llena de vida nos encantó, porque es increíble la actividad turística y nocturna que tiene una ciudad europea aparentemente tan clásica por utilizar una palabra correcta, y nos magnetizó tanto como ciudad, como con la amabilidad de su gente, increíblemente esperada en ciudadanos alemanes tan fríos y disciplinados desde nuestro particular punto de vista, tuvimos experiencias increíbles las dos veces que tuvimos la suerte de estar en esa inolvidable ciudad…
Naturalmente todos los que llegaban a Berlín en esa época tenían que cruzar el “Muro” por “turismo”, y les contaremos nuestra experiencia, realmente fue una sensación deprimente, ya que parecía que uno pasaba de una cuidad modernísima plena de luz como era Berlín Occidental al Berlín Oriental triste y diferente, hasta oscuro en su iluminación que aún hoy persiste comprobada por una fotografía tomada desde el espacio por la NASA que detalla lo que se puede tomar como una línea clara que diferencia las antiguas dos alemanias por el color que emite su sistema eléctrico.
Inclusive, el detalle era que había que cambiar los marcos alemanes occidentales que tenían un valor superior por el marco de la República Democrática Alemana, supuestamente para poder hacer compras al cruzar el “Muro”, pero muchas veces no había que comprar y se tenía que volver al Berlín Occidental con ese dinero que no servía para adquirir nada, sólo guardarlo de recuerdo que alguna vez existió el denominado “Muro de la vergüenza”.
El turismo en Alemania ha crecido más que en ningún otro país de Europa, y era claro que el turismo se iba a incrementar en los nuevos länder (estados federados) incluido Berlín la cifra de pernoctaciones internacionales se multiplicó por seis entre 1993 y 2018, pasando de 3,4 millones a 20,5 millones de visitantes.
Poco después de la reunificación -existen estadísticas comunes desde 1993- se registraron más de 31 millones de pernoctaciones de viajeros internacionales en la antigua república federal y 3,4 millones en la Alemania Oriental. Una tendencia al alza que se ha mantenido hasta este momento, según datos de la ONAT, (Oficina Nacional Alemana de Turismo). Que podemos comentar por experiencia que es súper eficiente… Hay que darse una vueltita por Alemania para aprender lo que es eficiencia… y no ir a Corea a pasear y perder el tiempo…
Ciudadanos de segunda
No obstante no todo es color de rosa. El filósofo Michael Bittner, columnista de principal diario sajón, el «Sächsische Zeitung», asegura que muchos alemanes del este “se sienten aún ciudadanos de segunda clase» porque consideran que Berlín desatiende sus problemas. El informe sobre el Estado de la Unión Alemana pone cifras a ese sentimiento: el 57% de los habitantes de los nuevos estados federados se considera «alemán de segunda» y sólo el 38% cree que la reunificación fue exitosa. Es una lástima pero treinta años después, la frontera invisible entre Kronach y Saalefeld-Rudolstadt sigue allí.
Pese a todo, los ciudadanos de la la otrora Alemania Oriental o Alemania del Este, viven mucho mejor, pero no a todos les ha llegado el cambio esperado sin embargo nos unimos a la celebración de lo que se puede llamar “Bodas de Perlas” de la libertad, de unión de dos pueblos separados por teorías políticas trasnochadas, de la democracia y de un suceso trascendental para el mundo que desde nuestro modesto punto de vista, y la llegada del hombre a la Luna fueron los sucesos de la historia más importante del siglo pasado… No obstante tampoco podemos dejar de mencionar el avance en la ciencia médica también y tenemos que recordar al Dr. sudafricano Christiaan Barnard quien realizó el primer trasplante con éxito de corazón humano…
¡Huuuuuuy¡ siglo pasado que horror, pero es así, nacimos en el siglo pasado….