EL PLACER DE CONVERSAR EN DIRECTO
Uds. que me siguen tantos tiempo mis dilectos lectores lo que les agradezco de corazón, quiero compartir algo que pasa a menudo y seguramente que a Ud. También le ha pasado este desagradable momento, de quedarse con la palabra en la boca porque sonó el celular de su acompañante, y como siempre dice Ismael Cala de CNN en español al despedir su programa de entrevistas “ El placer de conversar es saber escuchar”…
Y leyendo el libro de Ismael Cala, porque confieso que aún no lo he terminado, no ponemos a pensar, y nos preguntamos ¿Será verdad que el uso de los aparatos móviles es aditivo? Pues creemos que sí, somos testigos en más de una oportunidad, que la persona con la cual estamos conversando tiene dos y tres smart phones puestos sobre su escritorio y nuestra conversación es interrumpida más de una vez.
Nos causa mucha gracia, que el sacerdote en la Iglesia al empezar la misa, le dice a los feligreses, “les pido queridos hermanos que apaguen los celulares, que para comunicarse con Dios, no necesitamos celulares ya que él no los usa… No obstante en plena homilía por allí suena alguno, y automáticamente los varones se llevan la mano al bolsillo y las damas a la cartera… con el consiguiente disgusto de los que si van a misa a tener un momento de reflexión quizás… Es increíble.
Hemos visto a altos funcionarios, en plena ceremonias protocolares, y a los padres de la patria en plenas sesiones o debates, estar con el dichoso aparatito en la mano, ¿Leyendo mensajes?… Seguramente… Pero según estadísticas el 70% de las visitas al internet son a páginas de pornografía…
Estaremos un poco desfasados o demodé o, como quieran llamarlo, pero nos parece de lo más gratificante conversar tomando un cafecito, pero no starbucks , que esos Cibercafes son como estar en la guerra de las galaxias con todo el ruido y la gente hablándose a gritos y cada uno con su Tablet.
Nos parece que no hay nada mejor que tomarse un trago o un café, sosteniendo una conversación tête à tête y que la otra persona le preste atención a lo que se le está diciendo, ya que finalmente se despiden y no se acuerdan ni del nombre con quien conversaron… Salvo mejor opinión, naturalmente, y sobre la comunicación sin comunicación podríamos escribir bastante pero será para la próxima edición…
EV.